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Publicado en la Revista "Uno Mismo", diciembre, 2012.
Por Daniel Colombo, Coach, comunicador y escritor, www.danielcolombo.com
Para muchos de nosotros el 2012 ha presentado toda suerte de desafíos, incluso más grandes e intensos de lo que jamás pudimos imaginar.
Si bien se habla mucho con referencia a profecías y creencias sobre lo que podría acontecer el 12-12-12, lo cierto es que estas vivencias presentan una intensidad, densidad y profundidad como pocas veces hemos experimentado hasta ahora.
Rupturas, pérdidas de todo tipo, cataclismos climáticos, caída de paradigmas que teníamos arraigados, desconcierto generalizado, dificultades, problemas severos de salud, y tantos ejemplos que cada uno podrá agregar en esta lista, son sólo algunos de los aspectos que nos viene presentando este ciclo.
Lo que quizás convenga que me pregunte en estos casos, no es ¿por qué? sino ¿para qué vienen estas manifestaciones a mi vida? ¿Acaso las he estado creando de alguna forma en mi inconciente, y ahora irrumpen? ¿Desde dónde accionar cuando parece que todo está perdido? ¿Cómo será lo que viene?
Muchas preguntas, y una sola respuesta: la que viene de mi interior. Esa parte que sabe. La intuición, la fuente superior de conocimiento que se transforma, mediante la experiencia, en sabiduría interna. Y desde allí, afianzar nuestro propósito de vida, eso para lo cual estamos transitando esta experiencia en el mundo físico, desarrollando nuestro don espiritual.
Claro que una cosa es ponerlo en palabras, y otra, muy diferente, profunda y transformadora, es atravesar el desafío.
Lo que siento, vivo y creo es que estamos ante un gran “reseteo” universal; una ruptura de barreras, creencias, modelos, estilos de vida y formas de relacionarnos, que vienen gestando un gran cambio de conciencia a nivel global.
“Reseteo” es el proceso que se le hace a una computadora cuando deja de funcionar o presenta fallas. De allí que muchos de nosotros, literalmente, hemos sido “reseteados” en el 2012, en un año que puede ser inolvidable.
También, es posible que muchos estemos viviendo estos nuevos amaneceres de nuestras vidas, para quedar disponibles, descansados y atentos para seguir adelante, desde un nuevo lugar y con nuevas formas; quizás hasta en nuevas comunidades; con nuevos amigos y familias, y con personas que, en esta etapa re-fundacional de nuestras vidas, serán también grandes maestros. |